La Cámara de Comercio y Producción de Sánchez Ramírez manifestó su preocupación ante las situaciones evidenciadas en la cuenca hidrográfica del Río Yuna, las cuales están impactando la calidad ambiental del lago de la Presa de Hatillo.
La entidad señala que factores como las descargas sanitarias en la parte alta del Yuna, las actividades agrícolas y las explotaciones mineras, sumados a un período de intenso calor y bajas lluvias en la cuenca, han generado inquietud en la población.
Al tratarse de un tema ambiental de alto interés y con posibles repercusiones en las actividades comerciales y productivas de la provincia, la Cámara considera que el debate y la búsqueda de soluciones deben estar fundamentados en criterios científicos, más allá de las legítimas preocupaciones que genera la situación.
En ese sentido, entiende que el momento actual debe asumirse como una oportunidad para ejecutar un plan integral de remediación ambiental, mientras el problema aún es manejable, a fin de evitar mayores impactos en la producción agropecuaria y el desarrollo turístico de la zona, pilares fundamentales en los planes de desarrollo de Sánchez Ramírez y provincias aledañas.
Propuestas concretas
La Cámara hizo un llamado al Gobierno dominicano, a las instituciones descentralizadas, autoridades locales y organizaciones de la provincia para implementar con urgencia medidas de mitigación, entre ellas:
Revisar la aplicación y eficacia de los protocolos de mitigación ambiental de las empresas mineras Barrick Pueblo Viejo, Falcondo y Corporación Minera Dominicana (CORMIDOM) (Cerros Maimón), aplicando correcciones en caso de incumplimiento o ineficacia.
Oxigenar el agua en puntos clave del lago y retirar algas acumuladas en los bordes.
Realizar un estudio sobre abatimiento y sedimentos depositados en la presa, junto a un plan de dragado.
Controlar las descargas sanitarias en el alto Yuna mediante la puesta en funcionamiento de plantas de tratamiento de aguas residuales en zonas urbanas.
Prohibir el uso de pesticidas y abonos con contenido de fosfatos en toda la cuenca alta del Yuna.
Crear una mesa de trabajo permanente que integre a ministerios y organismos descentralizados, las universidades Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (UTECO), la Cámara de Comercio, el Consejo de Desarrollo Ecoturístico, asociaciones, gremios e instituciones comunitarias medioambientales, con el objetivo de evaluar estudios técnicos, validar resultados y dar seguimiento a un plan de manejo.
Contratar una empresa con certificación internacional para el monitoreo permanente de la cuenca hidrográfica y el lago de la Presa de Hatillo.
Finalmente, la Cámara de Comercio y Producción de Sánchez Ramírez reiteró su disposición de servir como puente entre los sectores productivos, autoridades, comunidad científica y sociedad civil, promoviendo decisiones basadas en evidencia, con objetividad y orientadas al bienestar colectivo.










