El Gobierno de Cuba condenó “en los términos más enérgicos” la acusación presentada por Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, hecho en el que murieron cuatro personas.
Mediante una declaración oficial, las autoridades cubanas calificaron la acusación como un acto “canalla”, “infame” y una provocación política impulsada por Washington en medio del aumento de las tensiones entre ambos países.
“El Gobierno de los Estados Unidos carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción”, sostuvo La Habana en el documento divulgado este miércoles.
El Gobierno cubano insistió en que el derribo de las aeronaves constituyó una acción de legítima defensa, alegando que los aviones de Hermanos al Rescatehabían violado en múltiples ocasiones el espacio aéreo de la isla.
Según la declaración, Cuba presentó en aquel momento denuncias formales ante el Departamento de Estado de EE. UU., la Administración Federal de Aviación y organismos internacionales sobre más de 25 supuestas incursiones ilegales realizadas por la organización radicada en Miami.
Las autoridades cubanas argumentaron además que la respuesta militar estuvo amparada por la Carta de las Naciones Unidas y convenios internacionales sobre soberanía aérea.










