El diputado Franklin Ramírez calificó como la medida más importante dentro de los recientes anuncios del Gobierno el subsidio a los fertilizantes, especialmente la urea, por su impacto directo en la producción agropecuaria nacional.
Ramírez explicó que actualmente el quintal de urea ronda los 3,500 pesos, pero enfrenta un incremento de hasta 800 pesos, lo que representa un alza aproximada del 25%.
En ese sentido, consideró que es fundamental que el Estado absorba ese aumento para evitar consecuencias negativas en el sector agrícola.
“El presidente Luis Abinader ha demostrado ser un hombre sabio al tomar en cuenta al sector agropecuario. Si ese incremento se transfiere a los productores, impactará directamente en los cultivos de cebolla, ajo, plátano, yuca y otros rubros esenciales”, expresó.
El legislador advirtió que cualquier aumento en los costos de producción se reflejará inevitablemente en los precios de los alimentos, afectando de manera directa a los consumidores, especialmente a las amas de casa.
Asimismo, señaló que el subsidio no solo beneficia a los productores, sino que representa un alivio directo al bolsillo de la población, al contribuir a mantener precios accesibles en los productos de la canasta básica.
Ramírez también consideró insuficiente el monto destinado por el Gobierno para este subsidio, estimado en 1,000 millones de pesos, ya que apenas permitiría cubrir alrededor de un millón de quintales de fertilizantes, cifra que calificó como limitada frente a la demanda nacional.
En ese contexto, hizo un llamado a reforzar los recursos destinados al sector, destacando la alta demanda en zonas productivas como San Juan, donde la producción agrícola es clave para el abastecimiento alimentario del país.
“El objetivo es claro: evitar que el pueblo dominicano enfrente aumentos significativos en los alimentos o, peor aún, que se vea afectado el acceso a la comida”, concluyó.










